¿ Tengo un amigo que se droga ¿Qué puedo hacer? Por Edgar Lira

Yvanho era un chico de clase media que tenia cierta popularidad en la ciudad donde yo crecí. Como sabrás si estas en la escuela, hay tres razones por las cuales una persona es popular: ser muy estudioso, o muy galán, o ser el que hace más desastre. Yvanho era uno de los desastrosos y a la vez tenia “pegue” con las chicas. Se podría decir que él era bien “cool” por lo que nadie hubiera imaginado que terminaría usando un bastón para ciegos.

En una de esas veces queriendo probar ser “cool”, le dieron a probar cierta droga que lo llevó a un “viaje” que tardó varios días en “regresar”. Cuando por fin “regreso”, había perdido su facultad de ver. No tenía ni veinte años cuando esto sucedió. Las drogas son un problema. Es mencionada a diario en los medios ya sea en la televisión, las películas o haciendo los encabezados en las noticias. Esto crea la idea equivocada de que todos hemos probado las drogas en determinado momento de la vida, lo cual es erróneo.

Para poder ayudar a un amigo que esta metido en este lío, tienes que entender el por qué se metió. La presión social de los amigos, el estilo de vida de la familia, el deseo de escape son solo algunos factores que pueden llevar a alguien a las drogas, pero básicamente es el deseo de llenar un vacío interior el que dirige a hacerlo. Es como el ratón que, hipnotizado por lo que ven sus ojos, cree que encontró una mina de oro al encontrarse ese enorme queso, sin saber que cuando se acerque a probarlo, hay una trampa detrás de ese gran “descubrimiento”.

Las consecuencias de usar drogas son de dos tipos: las de efectos físicos y las mentales. Algunos de los efectos físicos van desde el cutis reseco, dolor de garganta crónico, enfermedades del hígado y el páncreas, mujeres embarazadas que lastiman a sus bebes, naciendo con defectos físicos y adicción, leucemia, ataque al corazón e infertilidad hasta riesgo de sobredosis seguido de muerte. De lado mental es casi inescapable producir daño de tejidos y destrucción de neuronas lo cual es casi imposible de revertir.

Pero definitivamente es posible dejar las drogas, pero nadie las dejará sin primero tener el deseo de hacerlo. Reconocer que el camino de las drogas es dañino y destructivo es el primer paso a ser libre. Las drogas no solo destruyen al individuo, sino a la familia, la sociedad y la cultura. Imagínate que es de noche. Esta haciendo un frío de esos que “calan los huesos” y tú estas en tu cuarto con la ventana abierta y tan solo un cobertor que no te sirve de mucho pues el frío es mucho mayor de lo que el cobertor pudiera calentar. Desearías que el frío no estuviera. Vas y cierras la ventana. El frío baja, pero aun así sientes una pequeña corriente de aire que se filtra por algún lugar. La buscas y la buscas y cuando por fin encuentras la abertura por donde se cuela el aire, la logras tapar. Ahora ese cobertor calienta porque has logrado aislar el aire frío de tu cuarto. Lo mismo sucede cuando quieres dejar las drogas. Si no reconoces las “aberturas” que están haciendo que “se cuelen” las drogas en tu vida y no las tapas, siempre se estará expuesto que el problema vuelva.

Lo segundo que se debe hacer es cortar con los círculos de personas o circunstancias que hacen regresar a las drogas una y otra vez. Como la historia verídica de aquella persona que se levanto a dar testimonio en la iglesia de que había sido alcohólico y que recientemente había comprado una botella de whisky para probar que, a pesar de tenerla en la mesa de su casa y verla todos los días, iba a poder vencer la tentación. Como te imaginaras, no tardaron muchos días antes de que ya se estuviera “empinando” la botella. Hay tentaciones que realmente vale la pena evitarlas debido a que nuestro traicionero corazón y nuestra naturaleza humana al final nos traicionará. Huir de la tentación es siempre lo más sabio.

Lo tercero será buscar ayuda profesional. Nadie puede esperar que la persona metida en drogas pueda salir por sí solo. No tendrás éxito sermoneándolo ni instándole a que se “controle”. Necesita ayuda profesional “urgente”.

¿Que dice la Biblia?

Si bien la Biblia no menciona la palabra drogas directamente, si nos da dirección y ofrece varias perspectivas al respecto. La Biblia condena explícitamente el abuso de distintas sustancias, como la embriaguez en el Antiguo y el Nuevo testamento y nos ordena tener actitudes y conductas que contradicen claramente el uso y abuso de drogas. Pablo escribe acerca de la determinación y el dominio propio diciendo: “no me dejare dominar por nada” (1 Corintios 6:12). Obviamente las drogas llegan a dominar a la persona y eso es obviamente por lo que enseña la palabra un pecado. Arrepentirse y entablar una relación personal con Jesús poniendo toda la confianza en Dios es la fortaleza más grande que encontrara cualquier persona queriendo dejar las drogas. Por eso si tienes u amigo que lucha con este problema ponte a su lado y refrescale estas cosas. Tu puedes ser su puente a la libertad.

 

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